El cubano
promedio es comunicativo y afable, pero exige se le respeten sus
símbolos patrios y su historia. A cualquier persona puede realizarle
la pregunte que desee, incluso puede formularla en inglés puesto
que la gran mayoría de la población (sobre todo en la capital)
domina el idioma.
Las familias cubanas gustan de invitar a sus amigos a la casa,
para una cena en el hogar o para brindarle algún trago de ron
que es la bebida nacional. En caso de una invitación a comer
es recomendable llevar como presente alguna repostería, o botellas
de vino. Se debe llegar temprano ya que para el cubano es muy
importante la conversación, y siempre preguntará por curiosidades
del país del visitante. Un buen regalo para visitar una casa
es llevar una botella de ron Havana Club 7 Años que con seguridad
no demorara en abrirse. Es muy importante llamar a los amigos
para despedirse de ellos, ya que los cubanos le dan mucha importancia
a esos pequeños detalles que dan muestra de una verdadera amistad.
En la calle se debe tomar agua embotellada, y se puede comer
en cualquier sitio debido a la rigurosa inspección sanitaria
que constantemente se realiza en los puestos de comida popular.
En los paladares se encuentra comida criolla a muy buen precio
y con un excelente servicio. Los taxis particulares son seguros,
pero habitualmente tienen una ruta fija. En Cuba son aceptados
el peso cubano y el dólar para realizar cualquier pago en la
calle o en los pequeños comercios privados (generalmente el
cambio oscila entre los 20 pesos, por lo que 5 centavos de dólar
equivalen a 1 peso; 50 centavos, diez pesos, etc.)
Los equipos eléctricos de espiga redonda deben traerse con
un adaptador de espiga plana, que son los que admiten los enchufes
o tomacorrientes del país. La corriente eléctrica de uso general
es de 110 V 60 Hz, aunque en los hoteles más modernos de La
Habana y Varadero ya se encuentra la 220 V.
Se recomienda caminar acompañado por una cámara fotográfica,
para aprovechar las imágenes de la arquitectura o de la vida
cotidiana que es tan variada y pintoresca. Estos artículos,
cámaras de fotografía y de vídeos, no deben dejarse sin cuidado
o andar con ellas de manera desprotegida para evitar llamar
la atención.
Trate, además, de tener efectivo siempre encima puesto que
en muchos lugares no se puede pagar con tarjetas, de realizar
los viajes organizados por turoperadores, de ponerse en contacto
con el pueblo y de hacer amigos. De esta manera es que podrá
comprender, por usted mismo, la realidad de esta isla de la
que se han contado tantas aventuras, venturas y desventuras.